Pensando como Sherlock Holmes

por Gabriela Alcarraz. Ingeniera en Informática, Desarrolladora en Pyxis.

La intención de este blog es contarles mi experiencia en la lectura del libro “Cómo pensar como Sherlock Holmes” de María Konnikova.

Konnikova es una escritora y psicóloga ruso-americana con varios libros en su haber cuyo objetivo es estudiar y profundizar en la forma de pensar del cerebro y como sacar ventaja de esto.

La idea principal que se maneja es que cualquiera puede llegar a comprender el mundo y abordar las situaciones a la manera del más famoso detective, con un entrenamiento de la mente y cambiando hábitos en la cotidianidad, en la manera de pensar y en la escala de prioridades básicas.

En base a esto, hay algunos conceptos importantes a destacar:

Mindfulness

Es un proceso que supone una conciencia del estado presente que se manifiesta externa e internamente. Cuanto más motivado estás, más atendés, y cuanta más atención pongas y veas lo que te beneficia, más motivado te sentís.
¿Qué pasa a mi alrededor?
¿Qué pasa dentro mío?
La atención y la motivación se nutren recíprocamente.

El método Holmes y el método Watson

Son dos sistemas que el ser humano sigue a la hora de abordar los elementos a su alcance que le permitan emitir juicios de valor

Método Watson

  • Es más simple, natural y fácil al ser humano
  • Más precipitado, emocional y con frecuencia erróneo
  • Lleva con frecuencia a tener un “mejor estado de ánimo”
  • Puede llevar a decisiones incorrectas y pobres juicios de valor
  • Mejor estado de ánimo
  • Puede llevar a tomar malas decisiones

Método Holmes

  • Más frío, lógico y acertado
  • Es más difícil a corto plazo pero conduce a resultados mejores a la larga
  • Se debe utilizar cuando tenga sentido, y no en cualquier situación.

Es un asunto de prioridades: ¿Qué situación es importante? En estos casos, hay que pensar como Holmes; en caso contrario, lo mejor es ahorrarrecursos.

Ser multitarea es una terrible pérdida de nuestra capacidad cerebral y resulta contraproducente. Lo mejor es concentrar los pensamientos en una cosa cada vez, tomar descansos mentales y estar atento observando el mundo y la gente a su alrededor.

Un ático en la cabeza

Una cabeza bien organizada, con los datos importantes más “a mano” y lo irrelevante convenientemente descartado, todo ello bien organizado como si fuera un ático.
A veces no nos resulta fácil distinguir lo crucial de lo trivial.
Es una cuestión de práctica y experiencia, y de conocer tu propia mente, todo se reduce a las prioridades personales

Dónde empezar…

Empezar con lo que uno estima importante y sus prioridades basadas en lo que quiere conseguir en un momento dado. “Es duro discernir entre lo importante y lo trivial, incluso con frecuencia algo que creías que era incidental termina siendo crucial” Lo bueno es que cuanto más atento se esté, la memoria mejora en general. Cabe la posibilidad de recordar al menos lo suficiente para volver atrás y profundizar.

Cuanto más motivado esté el individuo al registrar algo en el ático, será más probable que lo recuerde después.

Hay cosas que por más que se quieran recordar parecen haber desaparecido. Cabe hacer un esfuerzo por prestar atención en los momentos en los que realmente se quiere recordar algo.

Y la clave de todo esto es la práctica! Así que a practicar…