Informáticos de más de 50 buscan reincorporarse al sector tecnológico

Aclaración: la siguiente nota fue publicada por el diario El Pais y fue escrita por la periodista María Orfila.

Pyxis lanzó el Programa +50 para reinsertar a los relegados de la industria por la edad.

“Hace nueve años que estoy fuera del mercado; eso, para la informática, son casi tres generaciones. No se hablaba entonces ni de big data ni de machine learning”, comentó Carlos García, de 42 años.

Durante 10 años trabajó en un centro de cómputos; luego, creó una página de juegos con su esposa. Pero en 2014 los ingresos por publicidad ya no eran suficientes. Cerraron el sitio y García salió a buscar un nuevo trabajo.

Pero era todo diferente. A los conceptos de big data y machine learning se le sumó, por ejemplo, el internet de las cosas, las plataformas en la nube, la tecnología de las cadenas de bloques y la inteligencia artificial. “No podía competir con la gurisada que había en la vuelta; con chiquilines muy talentosos y con otras aspiraciones salariales”, dijo a El País. Consiguió empleo en una pinturería y ahí está desde entonces.

El año pasado se inscribió en el Programa bIT de la Cámara Uruguaya de Tecnologías de la Información (Cuti) y el Instituto Nacional de Empleo y Formación Profesional (Inefop) por el que obtendrá este año el título de analista TI y este año se sumó al Programa +50 de Pyxis donde comparte clase con colegas de hasta 61 años. “La propuesta se ajustaba a mi realidad”, dijo.

Esta capacitación en testing se dicta en 16 semanas y ofrece una modalidad online con una clase presencial semanal. Este régimen es lo que le permite a Adriana Marchisio, de 56 años, seguir en carrera. “Estudio en la mañana y en la noche. Soy jefa de familia (es madre de un varón de 22 años) y trabajo 15 horas por día cuidando a una señora”, relató.

Su historia es parecida a la de Carlos. Tiene experiencia como analista programador y analista Genexus y trabajó en varias empresas de informática, pero en la crisis de 2002 se quedó sin trabajo. “Dejé el rubro y terminé con falta de experiencia. No me pude reenganchar”, afirmó. Llegó al Programa +50 gracias al aviso de una vecina.

Otro compañero es Leonardo, de 43 años, que fue tester de software hasta el 2000. En ese año decidió estudiar periodismo pero cuando quiso retornar a la informática, no consiguió trabajo. “Las empresas apuestan al personal más joven”, lamentó.

Pero la edad no les quita las ganas de aprender.

Experiencia

El Programa +50 fue creado por Diego Sastre, CEO de Pyxis y de 50 años, quien ve como “una generación de colegas ha quedada relegada” de la industria. “Después de los 40 años es muy difícil reinsertarse”, afirmó. Y precisó a El País: “Me parece un desperdicio”.

¿Qué aporta una persona en sus 50? Para Sastre enriquece a los equipos de trabajo y los hace “más fuertes”. “Son un gran capital humano, con experiencia, con conocimientos de negocio; solo que los dejó afuera el avance tecnológico”, expresó. Y en informática la capacitación continúa es esencial. “Es como en un equipo de fútbol: tenés que tener una cuota de madurez y una cuota de juventud”, ilustró.

Pruebas

El curso abarca conocimientos de testeo de software. Esta área fue elegida porque tiene la particularidad de agregar valor e incorporar personas rápidamente al mercado laboral. Es un aspecto fundamental en el desarrollo de cualquier software porque certifica que el sistema funcione correctamente.

“Es un rol muy demandado. Conjuga madurez y responsabilidad y las personas de más edad pueden aportar su conocimiento sobre los procesos de negocio”, dijo Sastre.

Este rol requiere de un elevado nivel de concentración. El tester debe ser detallista y poseer una alta capacidad para la detección de errores. En particular, es un perfil que se destaca por su capacidad de abstracción y modelado para entender y simular el comportamiento del sistema bajo prueba; así también por su pragmatismo, pensamiento crítico y creatividad para generar ideas e imaginar los problemas que podrían existir. Y, a juicio de Sastre, la edad juega a favor.

Así también lo cree Pilar Albacete, profesora del Programa +50 y QE Lead en Abstracta: “Es un área donde no se exige dominar toda la tecnología, sino entender flujos de negocios y procesos”, explica y agrega que: “Buscamos la manera de que se vayan incorporando en la comunidad de testing a través de las invitaciones a diferentes eventos que se realizan constantemente, por ejemplo, TestingUy, MeetUp de Nahual, entre otros”, añadió.

Los alumnos también tendrán un módulo de soft skills, es decir, se les enseñará a armar el CV, a crear un perfil laboral en redes y a destacarse en las entrevistas laborales. “Nos instruyen a pulir esto”, comentó Carlos.

Sastre indicó que su empresa absorberá a alguno de los estudiantes y que ya tienen la confirmación de otras firmas que recibirán a otros. “Nuestra idea es reeditar (el curso) y agregar nuevos, por ejemplo, para analista funcional o analista de negocios”, dijo.

El Programa +50 tiene los cupos limitados pero, mientras que no se arma otro grupo, los interesados pueden realizar un curso similar en Abstracta, institución referente en el mercado para el área de testing al que se puede acceder en modalidad online. Se llama Curso de Tester de Software y brinda los conocimientos y habilidades que se necesitan para trabajar como analista de pruebas de aplicaciones de software.

Para los que estén en una situación similar a la de Carlos, Adriana o Leonardo, Carlos les dio este consejo: “En informática no podés quedarte. Tenés que ser proactivo. No te podés quedar atrás”.