Scrum

Promovemos equipos de trabajo flexibles, preparados para dar respuesta a los cambios y modificaciones que surgen en la implementación de los proyectos.

Preparados para el próximo cambio

100% ágiles
Flexibilidad frente a los cambios que se presentan en la implementación de cualquier proyecto. Mejora continua de la calidad. Relación de confianza mutua con el cliente. Son los puntos de partida de las metodologías ágiles de trabajo. Invitamos a nuestros clientes a trabajar sobre estas metodologías, con foco en Scrum.

Promovemos de esta forma el vínculo transparente y cotidiano con nuestros clientes desde el punto de partida, dejando de lado la letra chica del contrato.

¿Cómo se logran esos objetivos?

Priorizando las interacciones entre las personas por sobre los procesos y esquemas rígidos de trabajo.

Promoviendo equipos de trabajo flexibles, preparados para dar respuesta a los cambios y modificaciones que surgen en la implementación de los proyectos.

Así, son capaces de redibujar los objetivos iniciales en cualquier momento del proceso.

Se establecen así una serie de principios ágiles:

Entregas parciales y frecuentes al cliente que le den respuesta, desde el inicio, a sus problemas y le aseguren un retorno rápido de la inversión. A su vez, de esta forma, se evitan errores de comunicación durante el proceso.

Aceptar que los proyectos son evolutivos y que su puesta en práctica implicará necesariamente cambios en el plan inicial.

No trabajar para el cliente, trabajar con él.

Confiar plenamente en la ejecución del equipo y generar grupos de trabajo auto organizados. Estimular la reflexión y el análisis de los equipos para promover la mejora continua en la calidad.


Se comprometen, así, con entregas parciales que son utilizadas, a su vez, para corregir errores o nuevas necesidades del proyecto final.